A la atención del Departamento de objetos y casos perdidos de Kyohan.

Querido responsable del departamento.

Por alusiones, (al subdepartamento de objetos perdidos, ya que aún
no me considero un caso perdido) y ya que en una ocasión me dejé unos
guantes y unas vendas, quería explicarle algunas cuestiones. Yo no salgo con
prisas, simplemente, mi estrés laboral, uno de los motivos por los que
acudo a su escuela, me provoca estas lagunas mentales, que tanto lamento,
sobre todo en estos momentos en lo que compruebo cuanto mal hace a cuantos me rodean.

Cierto es, igualmente, que nada más percatarme de tan deleznable
acto, el día de autos, acudí a lomos de mi moto, velozmente, a subsanar tal
error.

Dicho sea en mi descargo, hecho que no merezco, que el hecho del
incremento de alumnos que ha experimentado la clase de Krav Maga,
en la que parece ser aumentan los desmemoriados (tanto golpe es lo que
tiene), desde que comenzó (pronto nos comeremos unos a otros como en viven
para un metro de tatami), hace que obviamente y a su vez, el vestuario, que es
como es, sea algo caótico al recoger…

Por último decirle, que aún a pesar de todo ello, de la lucha por
el metro de tatami, del riesgo ante la posibilidad de que su departamento
destierre mis guantes en un futuro olvido a un contenedor de residuos próximo, o
cualquier otro inconveniente que pueda surgir, seguiré, eso sí, tratando
de aliviar mi prematuro alzheimer, presto a asistir a mi clase de Krav
Maga, la que me hace aliviar esos síntomas y en la que encuentro a
tantos amigos.

Me despido no sin antes tratar de confirmarle mi compromiso de
intentar no olvidar nunca más un objeto en la escuela  y manifestarle mi más
sincera felicitación por las clases a las que asisto, que me parecen una
delicia.

Un saludo cordial de…

Vaya! no recuerdo mi nombre…

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